Y a lo lejos Una ínfinitésima partícula en el interior de un pequeño destello en el espacio-tiempo.
3
comentarios:
ana
dijo...
Infinitésima partícula qué bonita cuando se la mira.
Creeréis que estoy loca, pues bien, lo estoy, locura particular, claro está. ¿algo que objetar?. Cuando se cree en algo, se cree de verdad, aunque luego resulte ser una mentira y nos sorprenda. Para ver hay que creer. Así es la vida, de paso entre los destellos que se encuentran en el espacio-tiempo. Luego morimos, no hay más remedio. Mientras, vivimos.
Vivimos viviendo, ¡¡qué vivan las estrellas!! vivificándonos en el vivir de la vida viva.
Siguiendo la estela de la estrella orientadora, mi sol de noche, a veces se esconde, continúo mirando hacia el horizonte hasta que de nuevo la vuelvo a encontrar, no quiero dejar de mirar.
Son tan bonitas y bellas las estrellas. Todos deberíamos tener un lucero orientador.
Como destellos en el espacio-tiempo son las percepciones que se tienen, son alucinantes y la sensación, ni os cuento. Son tan difícil de explicar y de que alguién lo comprenda, que la verdad, me siento incomprendida, no tengo a quién explicarlo. Bueno, lo único que hago es disfrutarlo, sóla. Difícil con quien compartir semejantes momentos, y por escrito es imposible describir. Menos mal que por aquí me vengo a desahogar un poquito, quedo más tranquila, pero... nada más. Como calimero.
Esta vida, porqué derroteros nos llevará. Salud a todos.
3 comentarios:
Infinitésima partícula
qué bonita
cuando se la mira.
Creeréis que estoy loca, pues bien, lo estoy, locura particular, claro está. ¿algo que objetar?.
Cuando se cree en algo, se cree de verdad, aunque luego resulte ser una mentira y nos sorprenda. Para ver hay que creer. Así es la vida, de paso entre los destellos que se encuentran en el espacio-tiempo. Luego morimos, no hay más remedio. Mientras, vivimos.
Vivimos viviendo, ¡¡qué vivan las estrellas!! vivificándonos en el vivir de la vida viva.
p/d.- desde un ciber, desde donde sea.
Siguiendo la estela de la estrella orientadora, mi sol de noche, a veces se esconde, continúo mirando hacia el horizonte hasta que de nuevo la vuelvo a encontrar, no quiero dejar de mirar.
Son tan bonitas y bellas las estrellas. Todos deberíamos tener un lucero orientador.
Como destellos en el espacio-tiempo son las percepciones que se tienen, son alucinantes y la sensación, ni os cuento. Son tan difícil de explicar y de que alguién lo comprenda, que la verdad, me siento incomprendida, no tengo a quién explicarlo. Bueno, lo único que hago es disfrutarlo, sóla. Difícil con quien compartir semejantes momentos, y por escrito es imposible describir. Menos mal que por aquí me vengo a desahogar un poquito, quedo más tranquila, pero... nada más. Como calimero.
Esta vida, porqué derroteros nos llevará.
Salud a todos.
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