"...Recuerdo algunas discusiones con Bohr, que proseguían durante horas, hasta muy avanzada la noche, y que terminaban casi en desesperación; y, cuando salía después a caminar por el parque vecino, me repetía una y otra vez esta pregunta: "¿Es posible que la naturaleza sea tan absurda como se nos aparece a nosotros en estos experimentos atómicos ?...''
(Werner Heisenberg)